ETF: ¿Qué es?

ETF: ¿Qué es?

febrero 16, 2019 0 Por Luisa

Con el pasar del tiempo, se van diseñando nuevos métodos o estrategias de ahorro o inversión que ayuden a las personas a incrementar sus capacidades económicas. De allí, surgió la idea del ETF, el cual se entiende como un producto financiero que se cotiza en mercados de valores secundarios.

ETF: ¿Qué es?

Como todo, tiene sus ventajas y sus desventajas. Por ello, te suministramos toda la información con respecto a este tema. De esa forma, podrás saber a qué atenerte y si te conviene o no formar parte de los fondos cotizados.

¿Qué es un ETF?

Las siglas ETF aluden al término en inglés Exchange-traded funds, el cual se traduce como Fondos de Inversión Cotizados. Un ETF es, por lo tanto, un producto financiero que tiene lugar en el mercado especulativo, es decir, se cotiza en bolsa, de la misma manera que una acción, pero con una importante diferencia.

La compraventa de los ETFs se realiza en mercados secundarios de valores, en tiempo real, y se lleva a cabo durante una sesión al precio existente en el mercado en un determinado momento, sin esperar cuál es su valor al cierre de dicha sesión o durante la suscripción o reembolso del fondo. Además, los ETFs cuentan con el avalúo de la autoridad correspondiente del mercado de valores.

Entonces, un ETF, o fondo cotizado, es un paquete de activos diversos cuya compraventa ocurre con gran transparencia. Esto se debe, a que el valor depende de su oferta y demanda. Resulta una forma fácil y económica de invertir, con ganancias que superan por mucho los costos. En realidad, se trata de un producto que ofrece comisiones altamente competitivas y que permite a su vez la diversificación del portafolio de inversión.

¿Cómo funciona un ETF?

La política de un fondo de inversión radica en replicar un índice bursátil: banca, commodities, retail, etcétera. Esto significa que un ETF proyecta el comportamiento del índice de referencia, por lo que al comprar una cuota, o fracción del índice, se invierte en un repertorio de acciones sin que se tenga que gestionar cada una de éstas. Así, se asegura una participación en distintas empresas y sectores.

Esto implica que si alguien pronostica o intuye que a determinado sector le va a ir bien en cuanto a ganancias. Pensemos en el de materias primas, podría adquirir un ETF diseñado con base en un fondo que tenga inversiones en la Bolsa de Metales de Londres (LME, por sus siglas en inglés), en lugar de comprar oro o plata.

Optar por invertir en la Bolsa de Metales de Londres permite llevar a cabo «cortos» con una mayor flexibilidad, añadiendo un plus: la generación de utilidades aun cuando los precios de los títulos de los metales hayan disminuido, o el mercado esté a la baja, incurriendo en una única compra.

Los ETFs, al igual que las acciones, tienen la capacidad de repartir dividendos, lo cual conlleva que, al momento de darse esta repartición, se advertirá un «salto» en la cotización, que equivaldrá a la parte que represente del valor del título.

Puedes aprender más sobre el funcionamiento de ellos, en el siguiente video.

¿En qué se diferencia la compra de un ETF a la compra de una acción?

Cuando compras un ETF, incurres en un riesgo menor que cuando adquieres una acción. El motivo de esto, es que el fondo de inversión se encuentra respaldado por un sector del mercado, el cual puede ser de diversa índole. La acción, por su lado, representa una empresa, por lo que no hay diversificación alguna, hecho que le imputa un riesgo más alto.

Además, no sólo el riesgo es menor en el caso de los ETFs, también su costo inicial y los gastos derivados de las comisiones son más bajos. ¿Por qué? Al seguir un índice, se eluden los costos de compraventa en los que se incurren al elegir una inversión discrecional de un fondo normal o una inversión personal en otro tipo de activos, como acciones.

Ventajas de ETF

  1. El precio es bajo y permiten acceder de forma instantánea a mercados internacionales.
  2. Hay una amplia gama de fondos cotizados.
  3. Hay un margen considerado de ahorro en costos.
  4. Funciona como un instrumento para el núcleo de la cartera, pero también para ejecutar inversiones más elaboradas.
  5. Las comisiones de gestión son bajas y calcular los costos es realmente muy sencillo.
  6. Brinda, de manera rápida, rentabilidad a una gran variedad de valores. De hecho, al día de hoy, existen más de 1.000 ETFs en el mercado y hallarlos es muy fácil.
  7. Expresa de manera clara cuál es el valor contenido en el fondo, por lo que hay pleno conocimiento en lo que se está invirtiendo. Y, sobre todo, dónde lo estás haciendo. La mayoría de los proveedores de ETFs actualizan la situación del portafolio online diariamente.
  8. Su cotización se realiza en la bolsa y pueden adquirirse o negociarse a cualquier hora, mientras esté en proceso la sesión.
  9. Tiene la liquidez de cualquier acción cotizada. Es decir, con un ETFs puedes comprar, vender, apalancarte, etcétera.

¿Cuáles son los riesgos de un ETF?

A pesar de que los ETFs son una excelente opción para la diversificación de cualquier portafolio de inversión, no dejan de ser activos de mayor volatilidad. Esto implica que no sólo pueden ser fuente de ganancias o utilidades de gran dimensión, también pueden generar pérdidas importantes.

Por lo tanto, un inversionista sensato no podría incluir activos de esta índole en un gran porcentaje. Sin embargo, tampoco debería prescindir de ellos, porque cuando se gana, se gana mucho.

Para incurrir en riesgos menores, es esencial distinguir los ETFs exóticos y los de réplica sintética. En ese sentido, se aconseja elegir ETFs amplios y líquidos, que se desprendan de activos y no de sus derivados o modificaciones.

ETF conclusiones

En síntesis, y tomando en cuenta sus ventajas y riesgos, los ETFs son instrumentos de inversión muy potentes. Representan una opción excelente hacia dónde dirigir nuestro ahorro, con costos bajos y liquidez y capacidad de negociación altas, cuya transparencia en el manejo resulta un enorme atractivo.

Para franquear los riesgos que conllevan los ETFs, es crucial estudiar las opciones de inversión. Aparte de eso, se deben adquirir los conocimientos esenciales, y no tan esenciales, en el ámbito financiero, en aras de identificar cuáles ETFs no son confiables debido a su ausencia de liquidez, altos costos y pobre diversificación. De esta manera, podrás sacarle el provecho máximo a esta rápida forma de invertir haciendo un único click en tu computador.

También es relevante que tengas claro cuál es tu objetivo de inversión, ya sea que quieras aumentar tu patrimonio a largo plazo, generar ingresos o rentas o beneficiarte a corto plazo de los movimientos del mercado. De esa forma, la elección del ETF estará sujeta a tus necesidades y a tu capacidad económica.